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La externalización de servicios

La externalización de las áreas de servicios de las empresas (Informática, Recursos Humanos, Finanzas, etc.) es una tendencia emergente en España y ya muy consolidada en muchos otros países desarrollados, en donde recibe las denominaciones de Outsourcing o Shared Services.

De hecho, en octubre de este año 2013, se celebra en EE.UU. el “14th HR Shared Services & Outsourcing” (14º congreso de Servicios Compartidos y Externalización de Recursos Humanos), en donde los asistentes podrán conocer las novedades y actuales tendencias en este campo.

La idea básica que subyace bajo el término “EXTERNALIZACIÓN“, consiste en que la empresa se concentre en hacer por sí misma aquellas actividades que realmente conoce y domina, por formar parte de la actividad central o “core” de la organización, y ponga en manos de expertos externos el resto de actividades menos clave para el negocio y más especializadas.

Este concepto es aún más importante en aquellas empresas de pequeño o mediano tamaño, en las que no es posible mantener en nómina a un profesional del área de Recursos Humanos.

En realidad la idea no es en absoluto nueva: en nuestras familias no tenemos en plantilla a un asesor fiscal o a un arquitecto. Sencillamente los subcontratamos en el momento en que los necesitamos, compartiéndolos con otras muchas familias y en otros casos optamos por concertar una “iguala”, por ejemplo con el médico o con un bufete de abogados.

En realidad, lo único que frena el avance de esta tendencia es la lógica inercia y un cierto temor o reparo ante lo desconocido, porque las ventajas de la externalización son bastante numerosas y evidentes:

  • Reducción de costes fijos.
  • Costes variables y, por lo tanto, rápida y fácilmente adaptables a la realidad de cada momento.
  • Permite a la Dirección concentrase en su misión esencial que es liderar y dirigir la empresa.
  • Facilita el acceso a profesionales de contrastada experiencia en su área, por el tiempo realmente necesario, convirtiéndose en una inversión asumible.
  • Posibilita el que una pequeña o mediana empresa disponga, proporcionalmente a su tamaño, de los mismos medios y beneficios que una gran organización.
  • Permite contratar en cada momento, el volumen y tipología de servicios que realmente necesita la empresa.
  • Aporta flexibilidad y agilidad.

Evidentemente, siempre debería quedar en manos de la empresa cliente la estrategia del área externalizada y cualquier decisión en temas sensibles, de manera que conserve un absoluto control en todo momento de los temas fundamentales. Sólo resta elegir un buen proveedor de servicios y empezar a disfrutar de las ventajas.