retribución variable

Qué podemos conseguir mediante la Retribución Variable

Hace bastante tiempo que sabemos que el salario fijo no motiva. Y aún peor, si la persona tiene la sensación de que ese salario es inferior al que otros cobran por hacer lo mismo, dentro o fuera de su empresa, entonces el salario fijo desmotiva.

¿Podemos entonces usar de alguna manera la retribución para motivar a las personas? Para responder a esta pregunta deberíamos razonar cuáles son los factores que realmente motivan a los seres humanos y, entre otros muchos, encontraremos las siguientes:

  • La Participación activa en la realización  de un trabajo: “me siento parte activa de…”.
  • La sensación de Progreso: “avanzo”.
  • La sensación de Logro: “lo he conseguido”.
  • El Reconocimiento por una labor bien hecha: “han reconocido mis esfuerzos”.

Comprobamos que la palabra dinero no está entre estos conceptos y, de hecho, el dinero no motiva. Motivan algunas cosas que podemos conseguir con el dinero y la forma en que lo conseguimos, pero el dinero en sí mismo no motiva.

Sin embargo, los cuatro puntos antes citados sí que están íntimamente ligados al concepto de retribución variable, que podríamos definir como:

Retribución que viene determinada por la consecución de unos objetivos retadores, obtenidos en un determinado periodo de tiempo mediante la participación del empleado y que varía en función de los resultados alcanzados”.

Es justamente la existencia de unas metas, de unos esfuerzos realizados para superar los obstáculos del camino, la sensación de reto y, finalmente, la consecución de los resultados, lo que genera sensaciones de Participación, Progreso, Logro y Reconocimiento.

Pero la retribución variable tiene además muchos más beneficios:

  • Hace que cada persona sepa lo que se espera de ella.
  • Consigue que las personas empujen en la dirección adecuada.
  • Fomenta el trabajo en equipo.
  • Hace que los defectos y malas prácticas afloren y se corrijan.
  • Vincula las personas a los proyectos.
  • Consigue que las personas progresen.
  • Rompe el desmotivador esquema de “pase lo que pase, da igual”.
  • Dirección y empleados comparten riesgos y resultados.
  • Genera sensación de pertenencia a la organización.

Evidentemente, la Retribución Variable, como cualquier otra herramienta, debe estar bien diseñada e implantada para que proporcione los resultados esperados y sin efectos colaterales adversos, pero si está bien planteada por profesionales con la debida experiencia, es un muy buen instrumento de Gestión de Recursos Humanos y, sobre todo, una inversión rotundamente positiva cuyo retorno no se hace esperar.